La dependencia del estado esclaviza, y la dependencia total esclaviza totalmente.


En primera instancia, decir que la Renta Básica Universal tiene toda la apariencia de una buena idea. Básicamente consiste en poner en circulación el dinero desde la base de la pirámide social y no desde la cúpula, como se hace ahora.

Pero primero comprendamos cómo se crea y distribuye el dinero actualmente.

En un resumen rápido, el dinero se está creando de dos formas.

Los bancos centrales crean dinero de la nada que traspasan como deuda a los gobiernos.

Y los bancos comerciales crean el dinero de la nada como préstamos a los ciudadanos mediante el sistema fraccionario.

Técnicamente, ambos dineros son realmente deuda y no dinero.

Eso significa que la población sufre una doble esclavización. Por una parte tienen que sufrir impuestos por parte de los gobiernos para pagar la llamada “deuda soberana” a los bancos centrales, y por otra parte sufren el pago con intereses de los prestamos que han contraído con los bancos comerciales.

Eso hace que aquéllos que están en la parte alta de la sociedad, aquéllos que son responsables de la creación del dinero de la nada se lleven la mayor parte del dinero sofocando al resto de la población.

Luego, esta gente en la cúpula se deshace rápidamente de este “dinero” adquiriendo activos reales que los convierten en señores feudales de facto.

Porque este dinero-deuda pierde su valor a marchas forzadas debido a que no está sostenido ni limitado por un patrón como el oro – el dinero universal – ni por la economía real.

Entonces, ante la situación actual en la que el dinero es fiduciario y está controlado por el monopolio de los bancos centrales, ¿con qué peligros nos encontraríamos si se comenzara a distribuir una Renta Básica Universal (RBU) en el Reino de España?

Supongamos que se decidiera que la RBU mensual fuera igual al salario mínimo interprofesional actual, unos 658€. Y supongamos que se distribuyera a los 47 millones de habitantes aproximados que hay en España. Eso equivaldría a una distribución de 30.926.000.000 € mensuales, 371.112.000.000 € anuales.

Estos son los cinco peligros principales que veo…

Primer peligro: ¿Quién fabricaría ese dinero y en qué estaría basado?  Bien, supongamos que el gobierno de España se otorga el poder de crearlo fiduciariamente. ¿Abandonaría España la compra de deuda soberana entonces? ¿Sería dinero limpio al que no se necesitaría imponer impuestos? En principio podría serlo, pero ¿cómo se financiaría el gobierno? ¿Se atrevería el gobierno a robar con impuestos el dinero que da por otro lado, haciendo perder el sentido de la RBU?

Segundo peligro: Si es dinero fiduciario, este dinero seguiría siendo como dinero del monopoly. ¿Cómo se controlaría que la inflación no se coma el poder adquisitivo de estos ingresos? Si el gobierno comenzara a controlar los precios al estilo de los “precios justos” venezolanos, este control destruiría el comercio y la “libre” empresa. ¿Tendría el gobierno que aumentar la RBU cada mes para acoplarla a la inflación, aumentando el círculo vicioso?

Tercer peligro: ¿Con qué medio distribuiría el gobierno este dinero? No podría hacerlo a través de los bancos normales porque estos se frotarían las manos al recibir dinero gratis para disminuir su ratio fraccionario. ¿Crearía el gobierno unas tarjetas prepago electrónicas para pagar la RBU? Entonces, el gobierno de turno podría decidir quién vive y quién muere dando acceso o restringiendo la capacidad de estas tarjetas electrónicas. ¿Se convertirá la RBU en la forma más eficaz de control del gobierno sobre la ciudadanía? No hay que ser iluso y creer que el objetivo de un gobierno es “cuidar” de la ciudadanía. ¿Se perpetuaría el gobierno de turno en el poder amenazando que otro gobierno retiraría la RBU?

Cuarto peligro: La RBU aumenta la dependencia del estado. Claro, ya existe una cultura de la vida dependiente. Existe una mentalidad arraigada de la vida fácil y mucha gente se cree muy lista porque vive de las subvenciones y pensiones sin dar golpe. La RBU podría mermar la productividad de la sociedad. ¿Quién querría emprender y progresar si ya tiene todo lo necesario para existir con la RBU? La RBU puede convertirse sin duda en la matenedora de la pobreza para siempre.

Quinto peligro: ¿La RBU sería realmente “universal“?  En ese caso nos encontraríamos con el efecto llamada más eficaz que puede haber. Aumentaría descontroladamente la emigración, pensando que se atan los perros con longanizas. ¿Qué provocaría ese hecho en la población autóctona si los precios suben y escasean los recursos como los alimentos debido a la baja productividad del cuarto peligro?

En definitiva, las cabezas pensantes que proponen la RBU tienen que sopesarlo y planearlo muy bien si quieren aplicar la RBU. Porque “papá estado” se podría convertir en el señor feudal total – y los que dominen el estado se creerán no menos que dioses – , y podrían aparecer más problemas que los que pretende solucionar la RBU.

La RBU tiene la pinta del pan gratis que se repartía en la antigua Roma para que la plebe no molestara. Ya sabemos, “panem et circenses“. El estatismo es la religión indiscutible, el opio auténtico del “pueblo“.

En fin, que a veces, las ideas que aparentan ser buenas, en la práctica no lo son tanto.

A veces, las ideas parecen funcionar en un principio pero a la larga crean más caos que orden.

A veces, no hay que inventarse la sopa con ajos sino cocinar mejor la sopa con ajos que ya está inventada.

Porque la dependencia del estado esclaviza, y la dependencia total esclaviza totalmente.

Con este artículo no pretendo decir que me oponga a un sistema diferente de la creación y distribución del dinero actual, al contrario, el actual es un desastre. Sin embargo, antes de aplicar ningún plan de RBU hay que eliminar el sistema actual de creación del dinero de la nada. La historia nos demuestra que el dinero fiduciario destruye sociedades, empresas y personas.  Se distribuya desde la parte de arriba o desde la parte de abajo.

Pero, si eliminamos la fabricación del dinero de la nada, ¿de dónde sacaría el estado el dinero para repartirlo como RBU? ¿Tendría que robarlo mediante impuestos y tasas a los productores para repartirlo entre los no productores? ¿Valdría de algo esforzarse? Estamos en las mismas.

Todos aquéllos que se creen que pueden controlarlo todo acaban por no controlar nada. Por ello una sociedad en red, no controlable, en la que cada individuo es un nodo, siempre será más justa que una controlada por un organismo centralizado que se cree con el poder de hacer y deshacer.

¿Y si por fin nos planteáramos que el dinero procediera de la productividad de cada cual y no de un organismo central? Los monopolios siempre acaban siendo perjudiciales y cualquier monopolio de la creación del dinero acaba siendo siempre, siempre de los peores. Porque el dinero es el auténtico poder que mueve a este mundo.

Ya lo dijo un Rothschild hace mucho tiempo, algo así como: “El Imperio Británico domina el mundo, y yo tengo el monopolio de la fabricación del dinero que controla al Imperio Británico“.

Ahí está la clave, y no realmente en cómo se distribuye el dinero.

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Sobre

Sorprendido y curioso por la vida humana; admiro a los creadores, inventores, los que abren nuevos caminos e intento también poner mi granito de arena. Comencé Crónicas Subterráneas en 2007, y aquí sigo al pie del cañón gracias a sus lectores. Además, escribo libros, hago vídeos, dibujo, fotografío, diseño camisetas, y todo lo que se me ocurra de forma creativa.




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