Este artículo lo escribí el pasado 2 de abril de 2009. Es muy curioso, al menos para mí, releerlo justo…»»»


Este artículo lo escribí el pasado 2 de abril de 2009. Es muy curioso, al menos para mí, releerlo justo ahora, dos años después y con los acontecimientos en los que estamos inmersos:

Manifestaciones, manifestaciones y más manifestaciones

Dada la crisis mundial en la que nos encontramos, las manifestaciones de protesta se suceden en las distintas ciudades del mundo pero…

¿Alguien se ha parado a pensar en su efectividad?

Los gobiernos son los dueños de la violencia y los medios de comunicación dirán siempre lo que les ordene el poder económico y político. Para empezar, los manifestantes siempre tienen las de perder. El número de participantes es tergiversado intencionadamente. Los participantes suelen ser comparados con las palabras radical, terrorista, violento… Los enfrentamientos suelen ser siempre provocados por elementos ajenos a los participantes, y duramente repelidos por las fuerzas antidisturbios, y estas fuerzas siempre van armadas hasta los dientes. Y para finalizar, aquellos causantes de que hubiese una manifestación de protesta, siempre se pasan por el forro las reivindicaciones. Así que, para concluir, una manifestación suele ser muy divertida, pero una pérdida de tiempo efectiva.

¿Y cuando puede ser efectiva una protesta? Pues hay dos casos:

1 – Que la protesta sea más violenta que la violencia ejercida por la parte contraria. En este caso, los violentos oficiales cambian de bando porque siempre juegan a caballo ganador, o han muerto, y los protestantes toman el poder. Este caso ha funcionado terriblemente bien a través de la historia, puesto que utiliza el mismo procedimiento que el poder: el que muere, no molesta. Sin embargo, toda victoria basada en la violencia es frágil y su duración es limitada. Ejemplos: revoluciones y guerras civiles.

2 – Que la protesta derive en una desobediencia civil efectiva y pacífica. Este sistema desarma sistemáticamente a la parte contraria porque todo aquel que ejerce la violencia para someter a otros basa su poder en el miedo, y es incapaz de reaccionar ante la inteligencia. Es el sistema de “no me quejo, pero actúo”. De esta forma han caído imperios enteros como el Británico en la India. Y es el que más efectividad consigue. Lástima que para tener éxito se necesita constancia y tener el objetivo claro, cualidades caídas en desgracia en esta sociedad de muermos en la que vivo.

Así que, estoy convencido de que las manifestaciones continuarán, pero los graves problemas que sufre el mundo no se resolverán de esta forma. Y los de siempre continuarán riéndose de nosotros ante nuestras narices. Hasta que ya no nos quede mundo…

Lee más sobre: , , , , , ,

Sobre

Sorprendido y curioso por la vida humana; admiro a los creadores, inventores, los que abren nuevos caminos e intento también poner mi granito de arena. Comencé Crónicas Subterráneas en 2007, y aquí sigo al pie del cañón gracias a sus lectores. Además, escribo libros, hago vídeos, dibujo, fotografío, diseño camisetas, y todo lo que se me ocurra de forma creativa.




  • Lo más leído…

  • Principales temas tratados…